¡No veas hacia atrás Seiya! La cosmoenergía del Dragón Naciente
Fecha de emisión: 20 de agosto de 1988
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Descripción
Shiryu es atacado por la unidad de la naturaleza pero después de recibir varios golpes recuerda una historia que le contó su maestro sobre una batalla. Shiryu comprende que si se queda quieto y calmado los árboles no lo atacarán, debe convertirse en uno con la naturaleza. En repetidas ocasiones Alberich lo distrae diciendo que Seiya está muriendo y esto hace que la concentración de Shiryu se pierda y sea atacado. Shiryu se saca la armadura haciendo que Alberich utilice la coraza amatista pero como Shiryu ya vio la técnica varias veces lo derrota con su Dragón.
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Las leyendas de una nueva Era
La Fundación Graude ha organizado un torneo de artes marciales, que enfrenta a todos los Caballeros del mundo. Saori Kido, la directora de la fundación observa la primera lucha entre Ban el Caballero de Leoncillo y Jabú, el Caballero de Unicornio, mientras le confirman que los Caballeros que aún no han llegado son: los Caballeros de Pegaso, Cisne y Fénix. En ese momento Seiya, se encuentra en el Santuario de Atenea en Grecia, en el enfrentamiento final que consagrará al vencedor como el Caballero de Pegaso. Seiya derrota a su oponente Cassios, usando su cosmos con la técnica conocida como Estrellas Fugaces de Pegaso. De esta manera, obtiene el rango de Caballero y la Armadura de Bronce de Pegaso. Con la armadura, Seiya intenta regresar a Japón huyendo del Santuario, sin embargo es interceptado por Shaina, Caballero femenino de plata, maestra y protectora de Cassios, a quien derrota luego de vestir por primera vez la armadura de Pegaso y partiendo en dos la máscara que protegía el rostro de Shaina. Seiya se despide de su maestra Marin y viaja rumbo a Japón.
Cuando Seiya viste la armadura de Pegaso
Seiya se presenta ante Saori, ofreciendo la armadura a cambio de ver a su hermana nuevamente. Saori informa a Seiya que Mitsumasa Kido (organizador inicial del entrenamiento de los Caballeros) murió hace 5 años y que Seika, la hermana de Seiya, había huido del orfanato de la Fundación Graude. Seiya acepta participar en el Torneo Galáctico, debido a que éste es retransmitido a nivel mundial y su hermana podría verlo por televisión. En su primer combate, Seiya de Pegaso enfrenta a Geki Caballero del Oso. Geki toma ventaja con sus poderosos brazos para aprisionar a su rival por el cuello. Seiya debe hacer uso de su cosmos para dejar inutilizados los brazos de Geki y finalmente derribarlo con una lluvia de patadas.
El Guerrero de los hielos
Saori, se muestra preocupada por la ausencia de los Caballeros del Cisne y del Fénix. Mientras tanto, en Siberia, Hyōga ha decidido participar en el Torneo Galáctico, por lo que se dirige hacia el Muro de los Hielos Eternos y con un ataque poderoso, resquebraja este glaciar, poniendo al descubierto la armadura del Cisne. El siguiente combate del Torneo, enfrenta a Hyōga con Ichi, Caballero de Hydra. Hyōga es capaz de usar el cosmos de hielo con el que puede proyectar aire frío o congelar a sus adversarios. Ichi trata de usar sus garras envenenadas, pero éstas no afectan a la armadura de Hyōga, quien usa su Polvo de Diamantes para derrotar a Hydra.
El caballero Dragón
El siguiente combate, enfrenta a Seiya con el Caballero del Dragón, Shiryū, quien ha entrenado en los Cinco Viejos Picos de China para obtener la armadura de Dragón, para esto tuvo que dominar la técnica del Dragón Ascendente de Rozan, la cual usa para derribar al Caballero de Pegaso. Todo parece perdido para Seiya, pero este, recordando a su hermana, se lanza de cabeza contra el escudo del Dragón, logrando que éste, rompa su puño y escudo, dejando su armadura inservible. Seiya también se quita su armadura y ambos inician un combate con los puños desnudos.
La resurrección del Dragón
En el enfrentamiento final, Seiya descubre el punto débil de Shiryū y aprovecha esta ventaja para asestarle un tremendo golpe en el pecho, a la altura del corazón que lo arroja fuera del ring y lo deja prácticamente muerto. Haciendo uso de sus últimas energías y ayudado por Hyōga y Shun, Seiya le asesta un golpe en la espalda al Dragón, a la altura del corazón, de similar fuerza al primer golpe, para que éste vuelva a latir, salvando de esta manera, al moribundo Shiryū. Con esta acción Seiya, se gana el respeto y la admiración de los demás Caballeros.
El guerrero que viene del infierno
En el siguiente combate, Shun de Andrómeda muestra el temible poder defensivo y ofensivo de la cadena de Andrómeda a su rival Jabú de Unicornio. El combate es interrumpido, por la repentina aparición del Caballero del Fénix. Las cadenas de Andrómeda se inquietan ante la presencia de este personaje que irradia puro odio, y finalmente escapan al control de Andrómeda atacando al Fénix, justo en el momento en que Shiryū le revela a todos que Ikki, el hermano mayor de Shun, es el Caballero del Fénix. Shun se alegra por la noticia, pero es atacado por su hermano, quien se quita la máscara que llevaba y se lanza en un poderoso ataque contra Shun.
La venganza del caballero Fénix
El Caballero del Fénix, ha planeado tomar venganza contra la Fundación Graude, por haberlo maltratado y enviado a la Isla de la Reina Muerte cuando era pequeño. Jabú, y luego Nachi el Caballero de Lobo, tratan de detenerle, pero ambos son derrotados. Los Caballeros Negros aparecen y roban la Armadura de Oro de Sagitario.
En busca de la armadura de oro
Seiya, Shiryū, Hyōga y Shun, van tras los pasos del Fénix y después de derrotar a los Caballeros negros, logran recuperar casi todos los fragmentos de la armadura de Oro, excepto cinco piezas. Los Caballeros se reagrupan y Shiryū decide partir a Jamir, donde habita Mu, la única persona capaz de reparar las armaduras, para que éste repare las armaduras de Pegaso y de Dragón, que habían sido dañadas en el combate de ambos.
Los Caballeros del apocalipsis
Ikki, hace venir de la Isla de la Reina Muerte a los cuatro Caballeros negros más poderosos: Pegaso Negro, Cisne Negro, Dragón Negro y Andrómeda Negro, y les entrega en custodia cada uno de los fragmentos de la armadura de Oro que aun posee, mientras que él conserva el casco. El objetivo no es solo proteger la armadura, sino también recuperar los fragmentos que están en poder de Seiya y los demás.
La tumba de la armadura sagrada
Ikki reta a los Caballeros a combatir, para ello Seiya deberá llevar los fragmentos de la armadura que tiene en su poder. Por otro lado, antes de ir a Jamir, Shiryū va a los Cinco Picos en China, para ver a su maestro y comprueba que éste sigue con vida. El maestro le advierte del peligro de ir en busca de Mu, debido a que tiene que atravesar un lugar llamado El Cementerio de Armaduras (Cloth no hakaba). Una vez en Jamir, conoce a Mu y a Kiki, su discípulo. Mu le indica que solo podrá revivir las armaduras si Shiryū derrama la mitad de su sangre sobre ellas, poniendo en peligro de esta manera su vida. Shiryū decide hacerlo para ayudar a Seiya, a quien le debe su vida.