Episodios
Buena suerte, Padre Ted
21 de abril de 1995
Ted tiene la oportunidad de aparecer en televisión al ser entrevistado para un programa de variedades. Pero 'FunLand', la feria ambulante más patética jamás concebida, ha llegado a Craggy Island, y mientras Ted está distraído con el Padre Jack, Dougal aprovecha su momento de gloria.
Atendiendo al Padre Stone
28 de abril de 1995
El sacerdote más aburrido del mundo llega de visita y, sencillamente, no se marcha. Tras la peor fiesta de cumpleaños de su vida, el padre Ted reza para librarse del padre Stone, pero no esperaba que la solución llegara en forma de rayo.
La pasión de San Tibulus
5 de mayo de 1995
El cine local proyecta una película condenada por la Iglesia debido a su contenido obsceno y blasfemo sobre san Tibulus. El obispo Brennan es enviado a la isla para asegurarse de que los sacerdotes organicen una protesta. No obstante, su desafiante postura solo sirve para dar más publicidad al filme, que se convierte en un éxito rotundo de la noche a la mañana. Queda en manos del padre Jack evitar que el obispo los expulse de la parroquia.
Tiempo de concursos
12 de mayo de 1995
Se celebra el concurso de imitaciones «All Priests Stars In Their Eyes», y Henry Sellers, una personalidad del mundo del espectáculo y exalcohólico, llega a la isla para presentar el evento. El padre Ted está decidido a no disfrazarse de nuevo de la Madre Teresa, pero no es el único al que se le ocurre imitar a Elvis. Hará falta mucha agilidad mental para vencer al equipo del padre Byrne, proveniente de la cercana isla de Rugged Island.
Y Dios creó a la mujer
19 de mayo de 1995
Un romance incipiente entre el padre Ted y Polly Clarke, autora de novelas eróticas, amenaza con interponerse entre un grupo de monjas de visita y su sacerdote favorito. Entre otras cosas, Ted oficia una misa completa en cuestión de milisegundos y termina viéndose involucrado en un robo a mano armada.
Concédele el descanso eterno
26 de mayo de 1995
Tras una sobredosis de cera para suelos, el padre Jack finalmente estira la pata. Ted y Dougal descubren que, en su testamento, les ha dejado una fortuna, a condición de que disipen su temor a ser enterrado vivo pasando una noche junto a él en la cripta.